LA PROSPERIDAD

La prosperidad es definida por la real academia española de la lengua como el tener buena suerte o éxito en lo que se emprende, sucede u ocurre.

Los hombres buscan tener prosperidad, pero la pregunta es como lograrlo. Como tener éxito en la salud, en la felicidad, en la obtención de riquezas materiales, o en lo que uno desee. Este artículo te plantea el camino para lograr la prosperidad.

Comencemos reflexionando que no le daría un padre por amor a su hijo, más si ese padre te amara y tuviera el poder para darte lo que tú quisieras. Pero nosotros no escogemos a nuestro padre natural, y muchas veces ese padre no tiene las condiciones para darnos lo que nosotros quisiéramos, pero podemos escoger el camino de ser hijos de un Padre que nos ama y tiene el poder de darnos lo que nosotros quisiéramos, siempre y cuando eso que uno pide sea bueno, ese Padre se llama Dios.

El tiene el Poder de darnos lo que nosotros quisiéramos, dice la biblia en 1 de Samuel 2(6-8):

"...Jehová mata, y El da vida; El hace descender al sol y hace subir. Jehová empobrece y El enriquece; abate y enaltece. El levanta del polvo al pobre y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentar con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra y El afirmó sobre ellas el mundo."

Pero también señala la biblia que él es el dueño de todo lo que hay en la tierra:

En salmos 24:1 De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan.
En Salmos 50:10-12 Porque mía es toda bestia del bosque y los millares de animales en los collados. Conozco todas las aves de los montes, y todo lo que se mueve en los campos me pertenece.
En Hageo 2:8 ..... Mía el la plata y mió es el oro, dice Jehová de los ejércitos...

Dios es poderoso, el tiene el poder de darnos lo que nosotros quisiéramos, el problema es que las personas no conocen como hacerse hijo de Dios, pero hoy te revelo el secreto y dependerá de ti si aprovechas esta oportunidad. Dice la biblia que para hacerse hijos de Dios debemos recibir y creer e Jesucristo, conforme esta escrito en Juan 1:9 – 14

Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo (Jesucristo). En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

Por eso en este momento te doy la potestad de elegir si quieres ser hijo de Dios, para lo cual te invito a que hagas la siguiente oración:

"Padre que estas en los cielos, Dios eterno vengo hoy ante ti para pedirte que entres en mi corazón, te invito a que entres en mi vida, creo en mi corazón que tu enviaste a tu único hijo Jesús a la tierra para morir por mi en una cruz, y que su sangre limpia todos mis pecados y que el no solo murió sino también tu le levantaste de los muertos, te confieso que acepto al señor Jesucristo como mi señor y mi salvador de mi vida, te doy mi vida a ti señor Jesús, para que tu me cambies y sea mi vida para ti, y desde este momento ayúdame para que pueda servirte y amarte, hasta que tu me lleves en gloria... Gracias Señor por tu salvación, gracias porque moriste por mi en una cruz, gracias porque diste tu vida por mi vida, y cargaste en ti todos mis pecados, todas mis enfermedades, todos mis castigos... gracias padre por enviar a tu único hijo por mi ... no tengo nada que darte solo mi vida ... y hoy te la doy a ti ... tuya sea la gloria, la honra y la alabanza.. en el nombre de Jesús Amen"

Ahora que hiciste esta oración y te has convertido en hijo de Dios, tienes que conocer a tu Padre, por que como el te podría hacerte caso cuando le pidas algo, si no te conoce. Para conocer a Dios la biblia dice en Juan 1:18:
A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

También dice en Juan 8:19 dice: Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais.
Como conclusión debemos decir que para conocer al Padre debemos conocer a Jesús, por que él le ha dado a conocer, ya que a Dios nadie lo ha visto, por que el es invisible. Entonces la pregunta ahora es como hacemos para conocer a Jesús, y la respuesta la obtenemos en 1 JUAN 2(3-5), en la que se señala lo siguiente: Y en esto sabemos que nosotros le conocemos (a Jesús), si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.

Lo que indica que para conocer a Jesús debemos conocer sus mandamientos, sus enseñanzas, las mismas que se encuentran en el nuevo testamento, en el que se relata la vida de Jesús, por eso desde este momento te invito a conocer la palabra deJesús, para lo cual debes leer el nuevo testamento.

Terminare este artículo precisando algunas enseñanzas de Jesús relacionadas a la prosperidad.

Buscar el Reino de Dios. Mucha gente busca riquezas materiales y para ello ponen al dinero como el elemento principal en su vida, olvidándose de Dios, siendo este el primer error que cometemos que nos conduce en vivir en angustias y en sufrimientos como lo señala la Biblia en el versículo 6 del capítulo 10 de 1 de Timoteo: Porque el amor al dinero es raíz de toda clase de males, y hay quienes, por codicia, se han desviado de la fe y han llenado de sufrimiento su propia vida. El Secreto es hacer lo contrario conforme lo señala la Biblia en los versículos del 30 al 33 del capítulo 6 del Libro de Mateo: Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios laviste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Entonces debemos buscar primero el reino de Dios y su Justicia y todas esas cosas vendrán por añadidura. Por que la recompensa por buscar el reino de Dios como se precisa en los versículos 26 al 30 del capítulo 18 del Libro de Lucas es recibir más riquezas de lo que uno da cuando lo hace por amor a Dios, conforme se señala literalmente a continuación:

Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? El les dijo (Jesús): Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios. Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. Y él les dijo (Jesús): De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.

Dar. En el versículo 27 del capítulo 28 de Proverbios la biblia señala lo siguiente: El que da al pobre no tendrá pobreza; más el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones.

Este versículo nos ratifica un principio de la vida, el que da recibe, pero debemos aprender algunas enseñanzas complementarias que en forma conjunta nos llevan a la prosperidad:

o El que da poco recibe poco, conforme lo señala la biblia en el versículo 6 del capítulo 9 del Libro 2da a los Corintios: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.
o Hay que dar de corazón y no de mala gana o forzados, conforme lo a lo que señala la biblia en el versículo 7 del capítulo 9 del Libro 2da a los Corintios: Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Actuar con calidad. La calidad es hacer las cosas bien, y eso enriquece, conforme lo señala la Biblia en Proverbios 10:4: La mano negligente empobrece, pero la mano de los diligentes enriquece.

Ser agradecido con nuestro Padre Celestial. Si entendemos que cuando uno es hijo de Dios, de él depende todo lo que tenemos, y hay razones que Dios tiene para darnos poco, por ejemplo el formarnos o prepararnos para tener mucho, ya que muchas veces cuando uno tiene mucho y no está preparado se vuelve soberbio y deja de seguirlo, pensando que de uno depende las cosas y no de él, guiándose por su criterio y no por la voluntad de Dios, poniendo nuestro Corazón en la riquezas y no en Dios conforme lo señala la biblia en el versículo 10 del capítulo 62 del libro de Salmos: … no os envanezcáis; si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas. Entonces Dios prueba nuestra fidelidad, dándonos poco, por que si somos agradecidos y fieles en lo poco, seremos agradecidos y fieles en lo mucho, conforme los señala la Biblia en los versículos del 10 al 12 del Libro de Lucas: El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; …

Ser positivos, lo que significa ver siempre el lado positivo de las cosas que nos suceden, por que si confiamos en nuestro Padre Celestial, todo lo que nos suceda será para bien, como lo que le paso a José hijo de Jacob, y que es narrado en la Biblia en los versículos del 37 al 50 del libro de Génesis, en donde todas las situaciones malas que vivió José siempre fueron para bien en su vida, llevándolo a ser el segundo hombre más importante de Egipto después del Faraón, y conforme a lo que señala el versículo 8 del capítulo 28 del Libro de Romanos: Y Sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas le ayudan a bien, esto es, a los que a conforme a su propósito son llamados.

Ser un apasionado de lo hacemos, por que para hacer las cosas bien, tenemos que actuar con pasión, poniendo el corazón en lo que hacemos, la pasión nos lleva a entregar lo mejor de nosotros y para conseguir esto debemos dedicar todo lo que hacemos a nuestro Padre Celestial, conforme señala la Biblia en los versículos 23 y 24 del capítulo 3 del libro de Colosenses: Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.

Ser un varón esforzado y valiente, confiados en que nuestro Padre Celestial esta con nosotros, conforme lo señala la biblia en el versículo 9 del capítulo 1 del Libro de Josue: Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, por que Jehová tu Dios estará contigo donde quieras que vayas.

Ser trabajador, como señala la Biblia en los versículos 6 al 11 del Libro de Proverbios: Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por un poco las manos para reposo; así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado.

Pedir a nuestro Padre Celestial, salir a buscar y clamar conforme lo señala Jesús y que se encuentra descrito en los versículos 9 al 13 del Libro de Lucas: Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? Pero hay que saber pedir, aquí algunas recomendaciones:

o No dudar, por que la duda anula nuestra fe en nuestro Padre Celestial, conforme lo señala Jesús en los versículos 22 al 23 del Libro de Marcos: Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Lo que es ratificado en los versículos 6 al 7 del Libro de Santiago: Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.

o No pedir para gastar en placeres sensuales, conforme lo señala la Biblia en el versículo 3 del capítulo 4 del Libro de Santiago: Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

Que Dios los bendiga.

Regresar

“La lealtad no se gana llegando en primer lugar. Se gana siendo el mejor.”

- Stefan Persson