EL SECRETO DEL SECRETO: LA LEY DE LA ATRACCIÓN Y LA FE

La Biblia define a la Fe como la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Bajo este concepto, si uno tiene seguridad sobre algo que espera recibir y tiene la convicción que será cierto eso se hará realidad.

Tan cierto es este concepto que Rhonda Byrne ha escrito un libro que se denomina “El Secreto”, el cual habla de la fe pero con el nombre de la “la Ley de la Atracción”, siendo todo un best seller. La autora del libro proclama que desde comienzos de la humanidad existe un “secreto” que en la antigüedad fue poseído por solo unos cuantos personajes ilustres como Platón, Newton, Carnegie, Beethoven, Shakespeare, Einstein, etc. el cual es la clave para alcanzar el éxito en todas las áreas de tu vida: salud, trabajo, amor, familia, riqueza, espiritualidad, etc.

Este artículo tiene por objetivo explicarles a las personas como podemos utilizar la Fe para tener éxito en la vida, logrando como lo plantea Rhonda Byrne salud, trabajo, amor, familia, riqueza, espiritualidad y muchas cosas más, pero haciendo la precisión que este gran secreto siempre estuvo en la Biblia (el secreto del secreto), uno de los libros más antiguos que hay y que ha estado a disposición de las personas en muchos idiomas, en la que se muestra el Poder de la Fe, y como podemos acceder a ese poder. Prepárate para recibir el secreto del secreto.

El poder de la fe

Un milagro es definido por la Real Academia Española como un hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino.

Existen muchos milagros documentados que demuestran el poder de la Fe, el cual no tiene límites como lo demostró Jesús, el cual a través de la Fe curo enfermos, revivió muertos, alimento a cinco mil personas con cinco panes y dos peces, y muchos milagros más que se encuentran narrados en la Biblia.

Pero por que no todos podemos acceder a este poder, cuales son las condiciones que tenemos que cumplir para tener este poder, a continuación responderemos a estas preguntas:

Tener Fe en Dios, declarar con autoridad lo que uno quiere y no dudar que será realidad. Tres requisitos que rescatamos de los versículos 22 al 23 del capítulo 11 de Marcos, en el que Jesús dice: Tened Fe en Dios. Por que de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte quítate, y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Cuando Jesús dice Tened Fe en Dios, nos enseña a que uno tiene que tener Fe en Dios, no en uno mismo, no en una persona, ni objeto material, sino en Dios. Esto es muy importante por que uno tiene que reconocer que el Poder es de Dios, no nuestro, ya que podemos caer en la soberbia y actuar según nuestro criterio al pensar que somos la fuente del poder, y lo que quiere Dios es que nosotros no actuemos en base a nuestro criterio sino a su palabra. Esto lo señalo Jesús en Juan 14:10 -11: ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.

Cuando Jesús señala “ … que cualquiera que dijere a este monte quítate, y échate en el mar …”, nos indica que tenemos que declarar con la boca, pero con autoridad, dando una orden a la realidad para que se cumpla lo que queremos.

En la Biblia hay muchos pasajes que muestran a Jesús ordenando a la realidad cambiar la situación, en base al poder de la Fe en Dios, como por ejemplo cuando le da la orden a Lázaro para que salga fuera del sepulcro en donde se encontraba muerto, lo que es narrado en Juan 11:35-44. En estos versículos se cuenta que enterado Jesús de la muerte de Lázaro su amigo, se dirige al sepulcro donde estaba él muerto, el cual era una cueva y pide que quiten la piedra, en eso Marta la hermana de Lázaro le dice que hacía cuatro días que había muerto y olía mal, a lo que Jesús le respondió: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

Otro pasaje de la Biblia cuenta que Jesús hacer calmar al viento y al mar a través de una orden. Específicamente esto se narra en Marco 4:35-40: Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?

Cuando Jesús señala “… y no dudare en su corazón, sino creyere que sserá hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”, nos indica que no tenemos que dudar de la orden dada a la realidad, que tenemos que con autoridad creer que lo que hemos declarado será hecho. Un pasaje de la Biblia que nos muestra que la duda elimina el poder de la Fe lo encontramos en Mateo 14: 22 – 32, en donde se aprecia a Pedro caminando sobre las aguas del mar, pero al tener miedo duda y se hunde: Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotado por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Estos pasajes de la Biblia también nos enseñan que el miedo es contrario a la Fe, ya que cuando uno tiene miedo tiende a dudar y la duda elimina el poder de la Fe, como le paso a Pedro.

Creer y confesar que Jesús es el Hijo de Dios. El que cree en Dios tiene que creer que Jesús es su Hijo, y que él vino para morir por nosotros a fin de pagar por nuestros pe cados, si hacemos esto nos hacemos hijos de Dios, y obtenemos el poder para hacer cosas aun mayores que la que Jesús hizo en la tierra conforme se narra en Juan 1:9-14:

"Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo (Jesucristo).En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;…"

Así como en Juan 14:12-13: De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Cumplir a través de nuestra conducta con la palabra de Dios. La Fe sin obras es muerta, esto quiere decir que si no cumplimos la voluntad de Dios, la cual esta expresada en la Biblia, no podremos acceder a este poder. Se supone que si uno cree en Dios, que es sinónimo de tener Fe en Dios, uno debe cumplir con lo que el manda. No es lógico creer parcialmente en Dios, es decir creer que el existe sólo para darnos lo que nosotros queramos, pero no creer en él en el momento que tenemos que cumplir con su voluntad. La Fe en Dios tiene que ser completa, es decir nosotros debemos creer en él al momento de pedirle algo y al momento de seguirlo cumpliendo con su palabra. Esto es lo que nos dice Santiago6 en la Biblia:

"Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? … ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta "

Pedir a nuestro Padre Celestial, salir a buscar y clamar conforme lo señala Jesús y que se encuentra descrito en Lucas 11:9-13:

"Yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?"

Pero es necesario saber pedir, en ese sentido debemos recomendar lo siguiente:

No dudar, por que la duda anula nuestra Fe en nuestro Padre Celestial, conforme se señala en Santiago 1:6-7: Pero pida con Fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.

No pedir para gastar en placeres sensuales, conforme lo señala la Biblia en Santiago 4:3: Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

Te invito a alcanzar salud, felicidad y prosperidad en tu vida, para ello tienes que tener Fe en Dios, creer y confesar que Jesús es su hijo, recibirlo como tu salvador, y cumplir con su palabra.

Que Dios te bendiga.

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“Es importante celebrar el éxito, pero es aún más importante prestar atención a las lecciones del fracaso.”

- Bill Gates